¿Y si ya tenemos un ERP?
No sustituimos lo que funciona. Integramos donde aporta control y trazabilidad.
Si tu operación depende de hojas duplicadas, correos y versiones infinitas, necesitas estados claros, responsables definidos y trazabilidad.

El problema no es Excel. Es usarlo como motor de procesos.
Múltiples versiones del mismo archivo
Cambios sin historial claro
Aprobaciones por correo imposibles de auditar
Errores manuales y fórmulas rotas
Decisiones basadas en datos desactualizados

Antes
Versiones duplicadas
Responsables implícitos
Seguimiento manual
Auditoría inexistente
Después
Un único flujo con estados
Responsables explícitos
Notificaciones automáticas
Histórico completo y trazable
Las cifras exactas se estiman en diagnóstico o workshop ROI, según tu proceso.
Menos re-trabajo por errores manuales
Visibilidad del estado de cada proceso
Reducción de dependencia de personas concretas
Método
Documentamos el flujo real: pasos, decisiones, datos y excepciones.
Definimos estados, reglas, permisos y puntos de control.
Implantamos la primera fase funcional y medible.
Integraciones, reporting y consolidación.

No sustituimos lo que funciona. Integramos donde aporta control y trazabilidad.
Se implementa por fases, empezando por quick wins usables.
Gobernanza, permisos y fuentes de datos se definen desde diseño.
Excel funciona como herramienta, pero como sistema suele generar errores, retrasos y poca trazabilidad.